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Convirtiéndose En Un Fraile Franciscano:
El Sacerdote o el Hermano
Algunos franciscanos son sacerdote y algunos son hermanos, pero la pregunta importante comenzando es de todos modos uno se siente llamado a ser un Fraile Franciscano.
La palabra "fraile" viene del latín, frater, y significa "hermano". Todos los franciscanos son hermanos el uno para el otro, ya sea pueden prestar servicio en el sacerdocio o la hermandad. Decidirse si uno es llamado para la vida Franciscana es un proceso que no se puede apresurado. Casi nunca inmediatamente uno sabe por seguro si un tiene el llamado. Se requiere discernimiento para averiguar esto. El discernimiento es un proceso determinado y estratégico que se ha basado en la oración, el aporte de otros, y la experiencia personal. Se demora en ir en procesión a través de las etapas diversas de este discernimiento para saber si uno se siente verdaderamente llamado a ser un franciscano.
La primera etapa es simplemente aprender más acerca de la vida franciscana. Esto podría incluir a deslizarse sobre el Net y hablar con otros acerca de su curiosidad para servir de tal manera. Entonces podría uno visitar casas franciscanas (los conventos comúnmente designados), podría comunicarse con un director de vocación, o aun podría asistir a un fin de semana de vocación. Estos acontecimientos dejan a uno percibir con otras personas que también consideran su llamada en la vida. La oración es una clave a través del proceso entero, ya sea la oración personal, el tiempo transcurrido antes del Santísimo Sacramento, o participando en la Misa - aun la Eucaristía diaria. Consiguiendo a un Director Espiritual – alguien con quien usted puede discutir y puede compartir esta experiencia – es también importante en este punto.
La segunda etapa debe empezar discernimiento formal con un director de vocación. El director de vocación le ayudará en guiarlo, lo invitará a acontecimientos, le ofrecerá materiales para ayudarle en su jornada, y enfocar su discernimiento en una forma más definitiva. Cuando ambos, la persona y el director de vocación están de acuerdo
ésta es la llamada correcta para esta persona, el proceso aplicativo comienza. Esto implica que el papeleo, probándole, la entrevista, escribiendo notas de las personas de recomendación y, finalmente, presentándole al solicitante a la Junta Directiva de Admisiones. Una vez que una persona es aceptada, a su debido tiempo él empezará la Formación Franciscana. Algunos podrían iguala "formación" con "seminario", si bien hay algo de diferencias bien definidas entre lo dos. Cuando uno entra a formación, el discernimiento no termina sino sólo se le pone más enfoque. La formación ofrece una experiencia de participación activa para ver si la vida franciscana es realmente para él.
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